CAMBIO DE VIDA, UN NUEVO COMIENZO

He comenzado esta entrada de varias maneras, pero siento que tengo tanto que contar, que opinar, que gritar, que me confundo.

Hace tres semanas dejé todo lo que conocía: Mi familia, mis amigos, mi seguridad, mi mundo. Abandoné mi largo y estrecho país ubicado al sur del planeta, crucé el Océano Atlantico y aterricé en mi nuevo hogar, sin conocerlo de antes, en un país y continente desconocidos por mi, para vivir una nueva experiencia y empezar mi nueva vida junto a la persona que escogí para aquello.

Hubo dos grandes razones para esta decisión, una buena y una mala, ambas se derivan del amor.

LA MALA ES EL MIEDO, LA BUENA SON LAS GANAS VERDADERAS DE QUERER VIVIR.

Yo vengo de Chile, un país en donde el tema de los derechos homosexuales ha ido evolucionando con una rapidez media. No es un delito como en muchas partes del mundo, pero tampoco es algo que pueda considerarse como un “no tema”. En la sociedad está ese chip de: “Ok, estamos super bien con que seas gay, no nos importa”, pero por detrás aún existe polémica y tu orientación sexual sigue siendo tema de entretención o de preocupación para otros; Esto va desde las discusiones de pasillo, hasta los que de manera directa o indirecta te hacen ver a través de comentarios en las redes sociales que “saben sobre ti” y que están “ok” con aquello.

“MIRAR PARA ATRÁS Y VER LO QUE TE FORJO”

Durante mi época universitaria tuve que enfrentarme a que las personas hablaran a mis espaldas y especularan sobre que era lo que me gustaba, incluso antes de que yo misma supiera realmente que es lo que quería para mi vida.

Lo anterior me causó muchísimo agobio, tanto que repetí varios ramos porque simplemente era incapaz de concentrarme en otra cosa que no fuera lidiar con todo lo que ocurría a mi al rededor y el miedo que le tenía a mi futuro.

Nadie que no lo haya vivido, sabe realmente lo que es salir del closet. No lo haces solo una vez, lo haces constantemente.

Primero contigo (la salida más dura), después con cada uno de tus amigos, luego con tu familia. Es una y otra vez “tener que explicar” que sientes diferente. Unas personas se enojan porque “no tuviste la confianza de contárselos antes” y en algunos otros pocos casos, te dicen que hubiese sido mejor que no dijeras nada.

“EL CLOSET”

Aún me da rabia “tener que salir del closet”, me da rabia el puto closet!, nadie anda contando que es heterosexual, ¿por qué yo tendría que estar contando que soy homosexual?, y si lo lees es una respuesta obvia, no debería tener que hacerlo, pero aún así el mundo siente que se los debo, porque si no “los estoy engañando y eso no es justo”. La sociedad te exige cosas por ser gay/lesbiana, pero en Chile es muy difícil que los gay/lesbianas podamos exigir.

Un ejemplo de esto, es que traten a tu pareja de tu amiga. Mi pareja es mi pareja y punto, no es mi mejor amiga, ni mi compañera de piso, yo ya tengo a mi mejor amiga y sin duda, no es mi pareja. Algo similar pasa en la calle, mi pareja en la calle termina siendo mi amiga. No le puedo tomar la mano si así lo deseo y mucho menos la puedo besar.

“LO QUE TU DAS POR HECHO, YO NO”

No me mal interpretes, de poder hacerlo, se puede, pero me da SUSTO y ese susto me frustra y esa frustración me da rabia y esa rabia hizo que cruzara el charco y abandonara mi país. Nadie me echó, yo lo dejé, porque no soy una mártir, porque como te escribí: Quiero vivir, quiero disfrutar de quién soy, quiero amar tranquila y que me amen de vuelta de la misma manera.

Por todo lo anterior y luego de conocer a Ariana, decidí lo que te conté al principio, dejarlo todo y aunque extrañe muchísimo a mi familia y amigos, creo que no me equivoqué. Día tras día. Madrid me da la razón: Mis sentimientos están bien, quien quiero está bien, mi vida es lo que yo quiero que sea y no como otros quieren que sea.

Son actos tan insignificantes para algunos, pero tan importantes para mi lo que me ratifican todo, te daré un ejemplo para contarte mi última revelación:

Al segundo día de mi llegada a Madrid, con Ariana salimos a caminar. Yo que venía con el chip latino, caminaba a su lado como si ella fuese mi amiga, cuando de repente sentí que me tomaba la mano y por un par de milisegundos me dio un ataque al corazón, pese a eso, no quise soltar su mano y luego de unos segundos que pasaron después a ser minutos, ya no me importo no solo porque yo quería el cambio en mi vida, si no también porque realmente a nadie de mi alrededor le importaba.

“LA REVELACIÓN”

Luego de tres semanas caminando tranquila por la calle cogida de su mano, tuve la “revelación”, lo cual se lee muy bíblico, pero no tiene nada que ver con ello:

Me siento plena. Te puedo escribir esta afirmación porque he notado un cambio en mi, un cambio que toma forma con el siguiente recuerdo/reflexión.

Hace unos dos años atrás, si de alguna manera hubiese existido una pastilla o algo que yo pudiese tomar para dejar de sentir como sentía, ha ojos cerrados la hubiese tomado. Era tanta la seguridad de esa respuesta, que yo sabía que si realmente esa pastilla hubiese existido y la tomaba, hubiese dejado de ser yo y eso con tal de “encajar” y de no “sentirme en riesgo”, me daba lo mismo.

Me deprimía el saber que no existía algo así y pese a saber y repetirme y conversarlo con mi entorno, de que no había nada malo conmigo, de que no era una enfermedad y todas esas cosas que se escuchan, igual quería cambiar esa parte de mi.

Hoy, sinceramente, no la tomaría y eso hace que día a día quiera vivir mi vida con todas las ganas de dar lo mejor de mi, sin odio ni resentimiento.

“ORGULLO”

No es aleatorio que hoy este escribiendo esta entrada “salidora de closet…. Otra vez” (Hola familia y conocidos que aún no lo sabían jaja). Todo esto que te he contado me ha dado un coraje que sentía que no tenía, y el hecho de que Madrid sea capital este año del WorldPride y Europride, me ha llenado de una energía y de unas ganas de expresar el orgullo que siento por mi persona y por lo que estoy formando aquí con Ariana, con toda la fuerza y el color del arcoiris (si, así bien gay).

Es lindo ver en cada esquina, los carteles con el lema de “Ames a quien ames, Madrid te quiere”. Es muy transformador caminar por la calle y sentir (Y por fin saber) que no hay nada malo en ti, porque de eso trata el Orgullo Gay, de saber que está bien ser como eres y los que están mal, son los que te odian.

Creditos: Yael, www.pateandocaminos.com