Ser yo misma, Por mi misma, Para mi misma

Quisiera compartir mi historia, quisiera motivar a más mujeres a atreverse, a atreverse a viajar solas por el mundo pero no sólo eso, también a No rendirse, a tener esperanza y a sentir, creer y saber que TODO ES POSIBLE… TODO!!

Pues mi historia no es simplemente sobre atreverse a viajar sola por el mundo, sino que esta maravillosa travesía es el final, es la guinda de la torta, de un profundo proceso de sanación y cambios, a la vez que el inicio de una nueva etapa.

El 2013 mi salud comenzó a deteriorarse lenta y silenciosamente, a finales del 2015 mi cuerpo ya no podía sostenerse a sí mismo… y temí lo peor…veía como mi cuerpo desaparecía.

A principios del 2016 comenzaron a aparecer lucecitas en el camino que fueron ayudando a que finalmente se me descubriera un Síndrome Autoinmune, lo que permitió por fín iniciar lo que fue un largo camino de recuperación física. Empezaron una seguidilla de sueros e inyecciones que me mantenían… pero el cambio notorio y real sanación ocurrió cuando logré una transformación emocional, cuando dejé de tener miedo, rabia y pena, simplemente confié y volví a sonreir, así tal y como me encontraba y volví también a retomar y hacer las cosas que me gustaban como meditar, cantar, danzar, escribir, dibujar, amar, abrazar. Me había olvidado de mi misma, dejándome morir por dentro inconscientemente, mi cuerpo se había estado atacando a si mismo, o sea, yo me había estado atacando, autoanulando desde adentro.

Me dijeron que tendría que inyectarme de por vida, pero yo dije: No! Ya consciente de que me había dejado de lado y creado un síndrome autoimmune, sabía que tal cual yo misma era responsable de hacerlo desaparecer (actualmente ya no produzco más las células antiparietales que atacaban mi sistema digestivo, estoy sana).

En ese tiempo había llegado a pesar solo 36kg, y en 6 meses logré estabilizarme en 40kg, que era mi primera meta, eso sí, muchas veces sentí tirar la toalla y rendirme cuando no veía cambios o más aún cuando habían retrocesos, pero me rodeé de personas que me inyectaban ahora amor y energía. Familiares, amigos y teraputas/amigos de Reiki, Flores de bach, Acupuntura, Nutrición naturista y Biodanza quienes me acompañaron en parte o todo el camino.

Así me fui transformando en mi versión 10.0 con mucha más decision y confianza en mi misma que nunca antes y de repente ese nuevo yo se vio viajando sola por el sudeste asiático, cosa que nunca antes imaginé! Siempre he amado viajar pero lo hacía acompañada, me daba miedo el solo pensar estar lejos sola. Pues antes no podía entrar a una tienda a comprar sin tener que gastar 30 min afuera pensándolo, sudando y con el corazón acelerado por miedo a hablar con extraños (muchas veces no entré).

Siguiendo esa nueva visión y llamado del alma me fui con mi escuela de Medicina China, en la que estudio en Chile, a China, a un curso intensivo de acupuntura en Guangzhou. Y desde ahí partí, luego, mi propio viaje.

Voluntariado en Vietnam; norte de Tailandia; más voluntariado en Vietnam y viajar; sur de Tailandia; actualmente terminando Myanmar para seguir a voluntariado en Indonesia y los siguientes pasos se van viendo en el camino.

Vijando me transformé en mi versión 100.0, luego 1000.0, saltos cuánticos inexplicables que siento en cada célula! Ahora cuando quiero hablo con desconocidos; me siento atractiva; he sido hasta el alma de la fiesta en muchos lugares y he cumplido una cantidad de sueños impresionantes y he enfrentado mis más grandes miedos y en a penas 6 meses.

Sueños que no me había atrevido a realizar como:

– Andar en moto

– Viajar y recorrer sola lugares perdidos en moto a lo Che Guevara.

– Hacerme un tatuaje, que además fue echo en un templo por un monje budista… que mejor!

– Ser modelo en una clase de retrato de desnudos.

– Viajar por el mundo y conocer culturas distintas.

– Hacerme diseños de líneas en el pelo porque en Chile me decían que era flaite… acá hice lo que quería no más.

– Dormir en un monasterio budista y realizar su rutina de monjes por unos días (ahí me di cuenta que no podría hacerme monje budista, cosa que muchas veces pensé en hacer)

– Hacer un programa de viajes (a mi estilo, soy feliz haciendo trasmisiones en vivo por Facebook mostrando casi todos los lugares por los que ando o las actividades que realizo).

– Volví a hacer deporte y actividad física, cosa que tanto me gusta y había tenido que dejar! He hecho trekking de dos días, andar en moto por montañas 6 horas sin parar, arrendar bici para recorrer pueblitos, el buceo, nadar, subir escaleras eternas incluso una de hora y media a un monasterio en la montaña!!! Entrené un día artes marciales que son el estilo de deporte que más me gusta, y así disfrutando el estar sana y haciéndome más fuerte.

Además algunos de mis más grandes miedos eran:

– Viajar sola, lejos.

– Bucear. Pues mi mayor y principal temor era morir ahogada y el mar, pero enfrenté eso y como recompensa gané una nueva pasión, tomando el curso Básico y Avazado.

– Hablar con extraños.

– Volar en avión, y ahora es casi pan de cada día (por así decirlo).

– Hacer música frente a desconocidos.

– Etc.

No paro de maravillarme cada nuevo día de este viaje, he vivido una cantidad de experiencias incontables, conocido lugares y personas impresionantes que podría escribir una saga de libros contando todo.

Que tanta gente nueva en el camino te diga lo maravillosa que eres; que amen tu sonrisa y recalquen que tienes un gran corazón, llena el alma. Y me demuestra que el gran cambio interno vivido se refleja hacia el exterior.

cof

Todo es posible, sanarse es posible, cambiar profundamente es totalmente posible, nadie es como es por que sí no más o nació como nació o le dio lo que le dio. Podemos Ser lo que queramos Ser. Somos nuestra propia creación. Somos libres de elegir y crear nuestra propia vida, nuestro propio camino.

Soy Yo misma, Por mi misma, Para mi misma.

Soy Siendo Ser.