Cuando veo mi vida hacia atrás entiendo que cada experiencia ha sido perfecta y que claramente todo tiene una razón. Mi vida siempre estuvo relacionada con los viajes, desde chica viajar significaba visitar a mis abuelos en el sur y siempre era una promesa de muchas aventuras.

Cuando me preguntaban qué quería ser cuando grande, yo no sentía que quisiera ser abogado, doctor o bailarina, desde el fondo de mi alma lo único que sabía responder era “Quiero ser feliz”.

Viniendo de una familia de inmigrantes, unos desde Europa y otros desde Medio Oriente siempre tuve referencia de que existía un mundo mucho más grande que Chile.

En mi casa se hablaban otros idiomas y se comía comida extraña para el común de los chilenos, pero para nosotros era delicioso y normal.

Pasaba horas mirando el atlas, memorizando banderas, ciudades, costumbres y rostros, me llenaba de ilusión saber que algún día iría a conocer ese mundo más allá de la cordillera.

Siempre fui una mujer independiente y mi entorno se encargó de potenciar eso. Me gusta ir al cine sola, me gusta pasar tiempo conmigo misma, leer mucho , escribir… lo paso bien conmigo misma desde chica. Mi mamá siempre me recuerda de que yo siempre quería irme, preparaba un paquete con comida y partía… con la consecuente histeria de todos con esta chica crespa de cinco años y autónoma. ¿A dónde partía? Nadie lo sabía, ni yo misma, porque siempre mi mayor placer era estar en movimiento, era ese momento previo y del comienzo del viaje donde todo es posible, donde el mundo se abre y se vuelve una constante aventura.

En el intento de adaptarme a las normas establecidas, a lo que yo creía se esperaba de mí y a lo que mi familia esperaba de mí entré a la universidad para sacar una carrera, que era lo que mi padre insistía era lo único que me podía dejar como legado. Y tenía razón, estudiar y tener mi título de Kinesióloga fue una buena decisión, porque si bien hoy no me dedico a esta profesión, sé que en cualquier momento puedo hacerlo y es un apoyo para tener en caso de que ya no exista más internet o no me guste más ser bloguera… que por ahora lo dudo.

Cuando intentas vivir una vida que hace felices a otros más que a ti mismo, en algún momento llegará un punto en el que tendrás que decidir: o sigues viviendo esa vida y eres falsamente feliz con ella o buscas tu propio estilo de vida para ser realmente feliz con ella.

Cuando reconocí que estaba trabajando solamente por dinero y que si bien tenía acceso a una vida acomodada y “feliz”, estaba también profundamente deprimida, sentía un vacío que comprando cosas ya no podía llenar.

Tenía que hacer un cambio radical y conectar nuevamente con mis sueños, que hasta ese momento había dejado muy guardados porque ni siquiera me acordaba de cuáles eran mis grandes sueños.

En el 2013, decidí hacer ese cambio de vida. Vendí todas mis cosas (hasta los vasos), guardé mis libros y dejé un departamento hermoso en el Barrio Bellavista y me fui a Asia con un pasaje de ida.

En ese viaje sucedieron muchas cosas, miles de momentos y aventuras pero lo principal fue que, estando en mi segundo mes en India, al fin me conecté conmigo misma, con quien soy, con qué quiero y con qué sueño.

Recordé que viajar era algo que realmente llenaba mi alma y que era necesario para mantenerme viva.

Recordé cuanto me gustaba vivir experiencias nuevas, cuánto aprendía con cada viaje, con cada nuevo destino y con cada salida de la calentita zona de confort.

Ahí también recordé que siempre había querido tener mi propio blog y sobre todo compartir mis experiencias de viaje para ayudar a otros a que su viaje fuera más fácil… y así partió www.nomadicchica.com.

El blog nació en el 2014, estando en Calcuta, India, muerta de calor y sin saber cómo haría para seguir viajando por India. Sin tener idea de cómo hacer una página web o de cómo funcionaban las redes sociales, utilicé las herramientas que están disponibles y gratis para todos en internet y me instalé a ver tutoriales por Youtube por casi tres meses.

El blog le dio sentido a mi viaje, pero sobre todo le dio sentido a mi vida ya que encontré la manera de poner al servicio de otros todo mi conocimiento, experiencias y mi tiempo.

Nomadic Chica me ha permitido conocer personas maravillosas y hacer el trabajo que siempre soñé con tener, aquel que podría hacer gratis cada día y con el mismo gusto. Aunque hayan días difíciles y como todo proyecto independiente tiene sus dificultades, cuando hago el balance los momentos felices y lo positivo es infinitamente mayor.

Gracias a Nomadic Chica hoy mi vida es una aventura que vale la pena vivir, que vale la pena esforzarse para que siga aportando a todos los que buscan algo más, a quienes buscan viajar pero les da miedo o no saben cómo hacerlo.

Puedes encontrarme en www.nomadicchica.com/es en español y en las redes sociales Facebook, Twitter, Youtube o Instagram

BIO

Gloria es una chilena que viaja por el mundo desde el 2008. Su mayor sueño siempre fue viajar por el mundo y en casi 20 años ha recorrido 35 países, en Asia, Europa y América del Sur, Gloria ha logrado hacer sus sueños realidad.

Con esta experiencia viajera, decidió crear NomadicChica.com con las ganas de inspirar a otros a viajar más y a salir de su zona de confort, a contarte que si se puede y a compartir sus mejores experiencias viajeras con alrededor del mundo.

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Por: Fernanda Picón